febrero 15, 2009

Feria del infinito

Depositario del conocimiento y la imaginería inherente al ser humano, probablemente es el libro lo que en fin, nos distingue del resto del reino animal. Venciendo las barreras del tiempo nos vamos de su mano por entre mundos. Con ellos crecemos por dentro.
Desde el laboratorio del científico hasta las elucubraciones exotéricas. De la alta política a la mesa del obrero. Del pragmatismo fundamentalista a los sueños del poeta. Cada libro es un viaje al infinito.
También, cada Feria en la Habana es un acercamiento entre pueblos. Este año a la hermana Chile.
Un enjambre humano cubre los patios y pasadizos de La Cabaña, ávidos de contactos cercanos con ese mundo de papel que cada febrero hace estación en La Habana.






























2 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades por el Premio. Bien merecido.
Un abrazo,
Zenia

caramelo dijo...

me gusta como la presencia de la gente se une en cada fotografía con ese elemento común de la funda con libros